Hace unos días fui a una conferencia sobre el aborto en Santander. Hablaba una señora que había abortado. Contaba lo mal que lo había pasado y como no había tenido ninguna alternativa ni ayuda para que su embarazo saliera adelante. Pienso yo; ¿ Que le queda a una mujer que mata a su propio hijo?. Pocas respuestas se me ocurren. Hay cosas primordiales en esta vida; una de ellas es no matar a tu propio hijo, otra es no matar a una persona inocente e indefensa. Con el aborto vas en contra de las dos.
Pero el problema es más complicado; ninguna mujer quiere abortar. Siempre hay factores determinantes que la condicionan ( falta de apoyo: económico, de la pareja, de la familia o simplemente el miedo al que dirán.) También condiciona la facilidad con que las clínicas abortistas te aseguran zanjar el tema, incluso diciéndote que lo que hay ahí no es más que un tejido, un órgano cuando ya esta demostrado científicamente que es un ser humano. Opino que por encima de todo debe primar que lo que hay ahí dentro es su hijo. Todos los factores que le incitan a abortar nunca van a ser equiparables a acabar con la vida de su hijo. Por eso lo que necesita es alguien que le apoye para seguir adelante no una ley que le facilite abortar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario